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ALEXITIMIA

Me preguntaba si aún alguien escribía, digo, en esta parte de todas las partes en las que nos podemos expresar. No tengo redes para mostrarme, no soy del todo de mi agrado, y a veces mi opinión me aleja de la gente. Suelo callarme, no me quejo, más bien lo disfruto, mientras observo la ridiculez, mientras espero lo que nunca sé que espero. Permanezco así, me gusta así. Puedo parecer muerta por dentro, -a veces lo estoy- Bueno, quien no se muere de vez en cuando? Tengo una jungla dentro mío, canto y salto de todos los edificios que me gustaría caer cuando la hermosura me desborda, tengo mucho por vivir, como también por morir y morir no es una mala palabra, la mentira si. Es tan simple, que lo callo. Es tan gracioso, pero hace frío. Dar me agota, mis reservas son de Ella. Sufro hasta los huesos y permanezco. Sigo cayendo de todos los edificios que me gustan, y nadie lo nota.    Y aún así permanezco, eufórica o deprimida. Nadie con quien llorar. A veces arriba, a veces abajo, co...

ESCALERAS

“Todo lo que vemos es un sueño dentro de un sueño.” Edgar Allan Poe. Cuando era niña tenía una obsesión por las alturas, es decir, que tan lejos del suelo tendría que estar para alcanzar el cielo, tocar la luna, una estrella o acostarme en una nube? No es una metáfora. Lo recuerdo y sonrío por esa hermosa imaginación, esas ideas que me hablaban todo el tiempo. Una vez trepé un árbol tan alto que luego me llevó un rato largo poder bajar, yo solo quería llegar al cielo, o por lo menos ir descartando medidas. Sabía que atando todas las escaleras de mi abuelo no llegaba, sabía que del árbol más alto, tampoco. Una tarde mi compañera del colegio me invitó a su casa que era en un complejo de edificios, ella vivía en el más alto y yo no tuve mejor idea que escaparme a su terraza para comprobarlo. No tuve suerte. Mi mamá guardó una de mis carpetas del jardín, al descubrirlas no entendía que quería dibujar, tantos palos organizados, montañas rusas, enredaderas. ¡Qué quilombos tenía en el ...

TODAS LAS MUJERES QUE HE SIDO

Si al menos supiera como empezar - seco mis lágrimas, suspiro, vuelvo a escribir - Varios capítulos atrás alguien abrió todas las ventanas y dejó entrar el aire a mi vida.   He sido -querido lector- todo lo que te imaginas,  reencarné en cuanto pude                                     solo para ser mejor, He sido lo que pude. L os puentes, el sol, los tetris, las escondidas. El clavado perfecto desde las nubes                      solo para aterrizar en sus brazos. De cantarle a los días a tomar ese tren y agarrarnos las manos. He sido todas las botellas de mis borracheras Las modas  Las llamadas perdidas He sido el perfume olvidado en su almohada La oscuridad de la noche en la vieja terraza El trasluz de entre cortinas que me despertaba cada mañana La mesa rota Los platos favoritos   ...

ROTA

“No sé nada. No solamente quién soy sino cómo habría que ser. El negro y el blanco se confunden, el mundo es un magma y no tengo ya contornos. ¿Cómo vivir sin creer en nada ni en mí misma?” Simone de Beauvoir - La mujer rota.  Y casi citando a Frida Khalo y lo irónicamente bien que se siente estar rota, frustrada, cansada, harta, así pero más sutil. Así me siento. Disimulando por lugares, riendo mientras se sirve el vino, y se sirve y no se acaba. Así. Mientras la música aturde y un poco me pierdo, queriendo. Mientras la soledad que tanto añoro me deja sin su compañía. Mientras el sexo no sabe a nada, o da lo mismo. Mientras el espejo refleja lo intacto, y solo quiero desprenderme la piel cual saco de invierno y lamerme las heridas que brotan cada tanto, como un quiste benigno que no mata pero molesta Repetirme, yo me amo. Siento que pasa la vida, y el sentido sigue ahí lejos.  Por más que lo intente, No hay nada más triste que repreguntarte si eres feliz. Un jar...

VEINTICUATRO DEL CINCO

Es cierto,  tenías razón. Me hubiese gustado contártelo porque solo vos sabés a qué profundidad el óvulo más maduro se liberó del ovario para crearme, porque supongo que eres lo más parecido a la certeza que tuve a un día de estar viva. cuántas veces en mis treintaypico repetí esa frase mientras dormía acercándome como una polilla de la luz y alejándome con esa –mía- capacidad de moverme como una ficha de colores hacia la casilla de salida y salir sin tirar nada. Sabes, No pasamos por la vida sin dejar huella, lo otro es un slogan . Pero a oscuras he visto cumplirse lo que decías partida tras partida Te pido perdón si mi memoria está arañada, Pero recuerdo tu sonrisa, el sonido de tus carcajadas… Tu cara ruborizada. El ímpetu remolinezco imposible de vencer. Perdón, otra vez mi memoria arañada… o dormida. hoy me pregunto de dónde se obtiene tantas fuerzas para los revés del destino, para tener la caradurez de consolar y seguir adelante, para buscar cada d...

INSERTE UN PLAN

Y cuando no hay planes, el único plan pre dispuesto que acompaña, es escribir. Porque escribir (a diferencia del baile, la aritmética o conquistar reinos) me sale bien, y es algo que está al alcance todos, aunque seas pobre y estés solo, aunque tengas muchos años o muy pocos, la idea está ahí, las palabras fluyen y el aislamiento inspira, respira. Hay paz en uno, hay ganas y desapego.  Si hay vino, mucho mejor. Y allí estaba yo, sumergida en esa lectura -quizá la más absurda- la que no pensaba leer, o por lo menos, la que no figuraba en mi lista de “planes” y entonces apareció Caitlin Moran que desde su “Cómo se hace una chica” abrió un paréntesis en medio de ésta noche de “no planes” y no tuvo mejor idea que insertar uno.   La ira sólo es miedo que ha alcanzado el punto de ebullición. Y lo que pasa con las personas cuando tienen miedo es que si les pides consejo, sobre el tema que sea, sólo saben decirte una cosa: "Corre". Voy en avión. ¡Voy en avión! ¡...

MISERIAS

“Cuando se llega a cierto grado de miseria, lo invade a uno algo así como una indiferencia espectral y se ve a las criaturas como si fueran larvas.” Víctor Hugo - Los miserables Uso un traje mediocre, mucho maquillaje y unos complementos mediocres.  También me peino con mediocridad y utilizo una mediocre forma de expresión. Así de mediocre, intento buscarme la vida. Pero siempre algo falla: quizá la melancolía en mi mirada.           /si hay algo que esconder, los ojos lo delatan/ Es tan duro el oficio de fingir la estupidez. Y así, vuelvo al banco de la plaza a escuchar a los pájaros, mientras los mediocres se ensañan con los nidos.