Vos, yo y un resultado. Miedo. Miedo de saber, miedo de certeza. Ensordecidos te sostengo, me tienes de pie a tu lado con armadura, lanza y espada para cualquier batalla. Me tienes, te tengo. Dolor. Duele verte así. Duele la vida que no planeamos. Y me alejo. Me alejo para cobijarte. Me alejo para reservarte mi existencia. Me alejo para amarte cada segundo y en cada latido de tu corazón. No es fácil alejarse del mundo, ni siquiera por un momento, con todas sus exigencias, su ruido y su desorden. Me alejo para meditar sobre la vida que no soñamos, para subordinar la voluntad y ordenar las prioridades. Me alejo por respeto al silencio y dedicarme a escucharte. Me alejo para protegernos del exterior y ofrecerte oxígeno puro para tus pulmones. Me alejo por respeto al tiempo, y acá el tiempo pasa lento, tanto que casi no existe, pero llevo conmigo reservas de paciencia para soportar más de un berrinche y de una puteada. No es fácil. Nadie prometió lo cont...
si no sabes adonde vas, cualquier camino sirve